“Olvídalo, no sirve de nada que nos quejemos ahora, el mal ya está hecho.”

“¿Para qué perder energías en esto, si no vas a conseguir nada?

“Ahora nos tenemos que centrar en recuperarnos, no en reclamar.”

¿Te suenan todas estas frases? ¿Las has pensado o dicho alguna vez? ¿Las has tenido que oír de aquellos que te desalentaron de emprender alguna acción?

Bienvenida al Club.

Hoy quiero enseñarte, con un ejemplo muy gráfico, cómo reclamar sí sirve. Pero de verdad.

Si me lees o me sigues por las redes, sabrás que soy abogada experta en Derecho Sanitario y que uno de mis objetivos profesionales es conseguir que se respeten los derechos de las mujeres en sus partos y en el nacimiento de sus hijas e hijos.

Por ese motivo, me muevo entre constantes quejas y reclamaciones a Hospitales, profesionales sanitarios y Centros de Salud (y también muchos agradecimientos, todo sea dicho) y, sobre todo, -y que es lo más importante para mí-,  aconsejo cómo actuar para que el daño no ocurra.

Uno de mis lemas es: “Lo importante no es reclamar, lo importante es que no pase”.

Pero a veces hay que reclamar, eso está claro. Y quiero contarte que las reclamaciones, sin ningún género de duda, sí sirven y sí son útiles, no sólo para ti, no sólo para defender tus derechos, sino para defender a las que van detrás.

Mira bien estas dos cartas que te voy a enseñar. Ambas escritas por el mismo profesional, con dos años exactos de diferencia.

Te pongo en antecedentes: Una mujer presenta un Plan de Parto en un Hospital y el Hospital le contesta,-para resumírtelo-, que “Perfecto, pero harán lo que les dé la gana”:

Durante estos dos años al menos, tres mujeres muy empoderadas que conozco presentaron reclamaciones y quejas muy contundentes cuando recibieron la primera carta de ese mismo Hospital.

El resultado es que una cuarta mujer, dispuesta a todo desde el principio, al presentar su plan de parto, recibe esta respuesta:

¿Qué te parece? ¿Sirve reclamar?

Y no me digas que son sólo palabras, que luego te siguen haciendo lo que ellos quieren.

Dos de las cuatro mujeres de esta historia dieron a luz en dicho Hospital de forma respetada y sintiendo que sus decisiones habían sido escuchadas. Otra tuvo un final feliz distinto que te cuento aquí y la cuarta mujer aún está embarazada, pero muy feliz por la respuesta que ha recibido y confiada en que sus derechos serán respetados.

Reclamar sirve y hay que saber cómo hacerlo. No lo dudes. El primer paso para cambiar algo, es quererlo.

Si me quieres escuchar contar la historia, pincha aquí>>

Un abrazo, Lorena.

Lorena Moncholí Badillo.

Abogada colegiada nº14084 ICAV.

Agente de Salud de Base Comunitaria certificada por Salud Pública de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana y la EVES.

Máster en Bioética, Deontología, Seguridad y Calidad en el ámbito Sanitario por ADEIT, Fundación Universidad-Empresa de la Universitat de València.

Máster en Igualdad de Género por la UCLM.

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